Este equipamiento deportivo fue proyectado y construido
en tiempo récord para los juegos Panamericanos de 1195 que se desarrollaron
en la ciudad de Mar del Plata. Grandes construcciones deportivas constituyen su
entorno inmediato que requería un tratamiento muy particular para un
obra prácticamente sin volumen. La decisión de rodear el predi ocon
un óvalo de taludes recorrible po encima no sólo favorece una práctica
amateur del ciclismo sino que genera una frontera de delimitación de
área y un control de accesos; así como le otorga la identidad buscada.
El eje peatonal central que divide las dos actividades cubre los locales
específicos: vestuarios, confiterías, consultorios, locales varios,
mientras en las torres de iluminación se colocan los locales de prensa.
De este eje peatonal se desprenden las tribunas respectivas de cada
deporte, que en las grandes ocaciones son aumentadas en su capacidad
por los taludes perimetrales. El eje peatonal también sirve de acceso
al conjunto de los edificios de los Juegos desde la Avenida.




