El proyecto logra ordenar la relación entre el parque y el edificio integrando sus accesos desde la calle principal y planteando las mejores posibilidades de desarrollo para ambos temas. El edificio de Justicia se proyecto como un bloque longitudinal maximizando la flexibilidad interna de los dos pisos superiores que alojan los tribunales organizando las circulaciones públicas sobre la fachada sur con vistas al parque y una faja interna entre ambos bordes donde se alojan todas las oficinas y salas de justicia. Los núcleos verticales de circulaciones y servicios son tres; dos ubicados en los extremos y uno en el área central que divide la justicia penal de la justicia civil. En la planta baja se alojan accesos y áreas comunes resolviéndose el salón de actos en un volumen cilíndrico que arma la plaza de accesos al conjunto. En una zona de clima agresivo el edificio ha trabajado con hormigón a la vista, vidrio y carpinterías de aluminio, ofreciendo el mínimo frente al viento del oeste. El parque une la trama urbana con el mar a lo largo de un paseo, que es una muestra de la flora patagónica.




