La sede central de la empresa petrolera angolana se desarrolla
en un predio rodeado por tres calles, de las cuales la principal Av.
Lenine, se ubica en el punto más alto de una fuerte pendiente. El proyecto
inscribe en una forma única al edificio, potenciando la irregular forma
del lote para contribuir al espacio público de Luanda. La tradición
de grandes movimientos masivos y el uso intenso de las veredas, es
recuperada en este proyecto, permitiendo un pasaje peatonal por detrás
del edificio y creando una terraza accesible de la cafetería. Las plantas
de oficinas son sumamente flexibles, y se ubica al Oeste los despachos
de mayor jerarquía priorizando las vistas lejanas al mar de gran belleza.
El edificio resuelto con una piel de premoldeados de hormigón y parasoles
de aluminio para reducir el efecto solar sin perder las vistas, tiene
una notoria identidad dentro del paisaje urbano. Una estructura sin
vigs permite resolver una gran flexibilidad para las oficinas y los
estacionamientos. La cubierta curva resuelve aspectos técnicos y contribuye
a su identidad.




